domingo, 3 de julio de 2011

Otoño


Y finalmente empieza a vivir,
A sentir a flor de piel lo que "conoció" a distancia mientras crecía,
a través de ese gran y pesado cajón cuadrado de sonidos e imágenes en movimiento.
Lo fue probando todo sintiendo cada cosa más real, más pura,
Alejada de toda docilidad, sin putrefactas perversiones y maleables connotaciones ajenas a la verdad.
Aquella chica caribeña cada vez se sentía más ingenua, más inocente, y a la vez más incrédula, más escéptica.
Novata en cambios estacionales, vio como se entristecian los arboles llegado el otoño,
Entre marrones, lana, infusiones y atardeceres frios se encontró a sí misma
y dentro de sí, su vínculo y afinidad con lo que le rodea,
descubrió la grandeza de la diversidad, de la hetereogenidad.
Ya no hay porque asombrarse, atemorizarse o intimidarse ante nada
Todo es corriente, todo es usual, lógico y natural...

INSTANTES


Desde el primer instante le llamó la atención.
Qué caballero!
Eminentemente interesante, excelso, cautivador,
Eso sí, sigiloso en aparentar con alardeos innecesarios.

...Maravillada, entusiasmada, extasiada, encandilada
Cortos le quedaban aquellos adjetivos a tan fantasiosa y voraz mujer,
In crescendo era el único verbo que definía su deslumbramiento tras cada palabra,

Enérgicamente envueltos en su cama,
fue su lienzo, su instrumento, su musa, su diosa,
plasmando en cada caricia, en cada beso, en cada estrujón, el verdadero arte del amor y la pasión aunque fuese sólo por algunos minutos.
Vaya chico apasionado el que conoció aquella noche!
Por qué no tienes la valentía de hacer lo efímero sempiterno?

RELATO



Y de repente todo se volvió negro
Sí, en un abrir y cerrar de ojos!
Todas las hermosas tonalidades que emanaban de su ser sólo para ella se esfumaron junto a la luz que irradiaba su aura

...Lo reconoce, todo por su maldita culpa!
Cobarde! Egoísta! Eso se repetía a si misma una y otra vez mientras andaba por entre recónditas callejuelas españolas de vuelta a "casa"
Arrojó las llaves, se quitó los zapatos y se desvaneció entre los tereques sobre la cama
acurrucada de pies a cabeza por la colorida funda nórdica que él le habia obsequiado
y ahí fue cuando verdaderamente se dio cuenta de que todo cambió
sí, así mismo, en un abrir y cerrar de ojos!